jueves, 27 de septiembre de 2007

COSA DE OTROS

Para distraer el descontento de su incapacidad para la escritura, el profesor emprende la tarea de la defensa de la lectura como argumento para desarrollar la imaginación y la creatividad. Comenten en varias líneas qué hacen en sus ratos libres –obliga el profesor a los alumnos de ojos desencajados por la tarea. A continuación, Lorena escribe en su cuaderno tres o cuatro oraciones, pero al llegar a punto final, levanta la cabeza y dice con la timidez virgen que se expele ante lo desconocido, “Profesor, ¿usted qué hace en sus ratos libres?” Pues leer, hija, leer – en tono aginebrado. Ah, ahora lo entiendo, quiere saber qué son los ratos libres porque usted lo que tiene son “ratos libros”. Sobrecogido y apenado, comprueba el profesor que el talento y el ingenio es cosa de otros.