martes, 11 de septiembre de 2007

RESPUESTA ETERNA

"PREGUNTANDO POR MI ALMA"

Yo no volveré. Y la noche tibia, serena y callada,
dormirá el mundo a los rayos de la luna solitaria.

Mi cuerpo no estará allí, y por la abierta ventana
entrará una brisa fresca preguntando por mi alma.

No sé si habrá quien me aguarde de mi doble ausencia larga,
o quien bese mi recuerdo, entre caricias habladas.

Pero habrá estrellas y flores y respiros y esperanzas
y amor en las avenidas a la sombra de las ramas.

¿Y sonará ese piano, como en esta noche plácida,
y no tendrá quien lo escuche, pensativo en mi ventana?
AIRE TRISTE (1901-1909), JUAN RAMÓN JIMÉNEZ