lunes, 4 de febrero de 2008

DOBLE FILO

Perdí la juventud como las ondas
concéntricas se pierden en la cara del agua
cuando cae una piedra.
Es cierto:
la he perdido.

Retornan vagamente
las secuencias que entonces eran ya conjeturas
de recuerdos: ese trasiego
obstinado de sitios, emociones,
cuerpos, arboladuras, libros,
que intempestivamente
van cayendo y cayendo
hacia el fondo implacable de unos días
que avalan de continuo su extinción.
No los veo caer: sólo los oigo.
Ya el tiempo acecha
como una errata al borde de una página en blanco.
(DIARIO DE ARGÓNIDA, 1997, J.M. CABALERO BONALD )