martes, 12 de agosto de 2008

SASTRERÍAS

No voy a sobrepasar las cinco líneas para escribir algo que pretenda situar en la órbita de la verdad. Si tú, lector, ves que sobrepaso la quinta línea y que sigo sin remiendos, sin ninguna señal de vuelta atrás, debes pensar en ese momento si merece la pena seguir leyendo y mantenerte envuelto en un traje que se cosió y zurció con las medidas mal tomadas. Renard: “En cuanto una verdad pasa de las cinco líneas es novela”. De la misma forma que no nos colocamos un traje que no esté cosido a nuestra hechura, ¿por qué no debemos darle al pensamiento su traje a medida, rigurosamente a medida?