martes, 11 de marzo de 2008

YO ERA UN TONTO Y LO QUE HE VISTO ME HA HECHO DOS TONTOS

EN MUCHAS ocasiones, desde antiguo, se ha discutido sobre la "claridad" y la "oscuridad" en la poesía. Los matices a los que pudieran ser sometidos los dos términos dan para escribir varias tesis doctorales, pero ése no es nuestro caso. Quiero, simplemente, arrimar a estas disquisiciones unos versos cristalinos de Rafael Alberti, quien me parece un poeta degradado por sus implicaciones políticas y a quien han querido, los críticos y otros secuaces, resumir con Marinero en Tierra (1925).
"Poeta, por ser claro no se es mejor poeta.
Por oscuro, poeta, -no lo olvides- tampoco."


Cármenes