martes, 21 de junio de 2011

Esta tarde, cuando he abierto el cuaderno para comenzar a escribir, M. C. me había dejado unas anotaciones en italiano. En cuanto las he leído, he pensado que este cuaderno se va haciendo plural, como la vida de Fernando Pessoa, y también he querido ensoñar con la posibilidad de que como resultado de esta vida, terminemos los dos escribiendo anotaciones a contrapunto: « Sono posseduto da una passione inesauribile che finora non ho potuto né voluto frenare. Non riesco a saziarmi di libri. », la cita pertenece a Francesco Petrarca y resume con acierto la vicisitudes que acoge al escritor de diarios.

Al parecer, M.C., cuando la ha leído, ha creído verme reflejado en esas palabras. Eso me ha llevado a una reflexión, pues sí esto es así, mi vida ha sufrido un verdadero giro. Ella me vislumbra en las páginas de este diario y me observa apasionado, poseído por una manía de la que no puedo escapar, como los ojos vivarachos del doctor Samuel Johnson. Sin duda, todo esto me ha trastocado y, a pesar de que siga escribiendo y leyendo, hoy, precisamente, lo he hecho todo como si fuera más yo que nunca, es decir, como si fuera más tú que nunca.