domingo, 25 de abril de 2021

En el origen mismo de todo pero sin estar nada

"El conocimiento no es reconocido aquí como el objetivo supremo del hombre; el conocimiento no justifica el ser, sino que, es del ser de donde debe obtener su justificación. El hombre desea pensar con las categorías que vive y no vivir con las categorías con las que piensa: el árbol del conocimiento ya no obstruye el árbol de la vida", nos dice Lev Shestov en Atenas y Jerisalén.

***

Lee uno estos párrafos con la emoción de haber encontrado un texto como los que hacía años que no hallaba: lúcido, emérito, que sacude las ideas y las saca de su poltrona. En la calle llueve, pero llueve con un sosiego extraño y controvertido. El agua parece establecer un discurso sin altavoces, sin estridencias, derramanado su cuerpo levemente sobre las figuras y los objetos.

Los árboles están en la calle a la intemperie, envirotados y frescos. Mantienen sus hechura a pesar del azote del viento y de la percusión del agua en sus ramas. Y los pájaros huyen al resguardo, al calor de un tela en una azotea, de un nido acomodado en un tejado. ¿No somos como esos pájaros quizás, no somos como esos árboles solitarios y recóndito?

***

"[...]parecemos definitivamente y para siempre escindidos de las fuentes y principios de la vida". Con estas palabras principio Shestov la primera parte del libro titulada "Sobre las fuentes de las verdades metafísicas". Este capítulo tiene en el encabezamiento dos citas, una de Aristóteles y otra de Epicteto. Y sigue uno leyendo con parsimonia, ensamblando las ideas que discurren como lo hace el agua en las afueras, sobre los árboles, con los pájaros callados en sus nidos, en su origen sin inicio.



miércoles, 21 de abril de 2021

Asoma el trigo

 Asoma el trigo su faz de oro: el campo cruje lentamente al batir de sus raíces y enmudece la tierra ante su reflejo celeste hacia lo incierto.

lunes, 19 de abril de 2021

Sereno meditar

 Todo cambia ante nuestros ojos, pero al contemplar la vida sub specie aeternitatis vel necessitatis todo se acepta con serenidad y benevolencia.

domingo, 18 de abril de 2021

Shestov (II)

SOLO gozamos de nuestra existencia, más humana o menos ejemplar, cuando la lucidez salva el conducto aparente del azar. 

***

¿Es la experiencia fuente de conocimiento? ¿Albergan los hechos conocimiento, se limita a la experiencia? ¿Es el conocimiento fuerza mayor de la que la experiencia o los hechos explican poco o nada?

***

La idea de Kierkegaard: "Si Dios existe, todo es posible. Dios es la posibilidad de lo imposible". 

*** 

Cuenta Alejandro Roque el encuentro entre Shestov y Eisntein. Sucedió en 1927, tras unas conferencias en la Sociedad Nietzsche. Al principio, ni lo conoce ni lo reconoce. Shestov conocía ya por entonces la trascendencia de Teoría de la relatividad pero seguía manteniendo que las filosofía, los problemas cenitales del hombre seguían intactos. 

Así las cosas, Einstein le pidió a Shestov que le sintetizara la filosofía de Husserl. Shestov aceptó con suma delicadeza y le dijo que necesitaba una hora para explicarle las ideas de Husserl. Einstein con agrado le otorgó ese tiempo. Einstein parece que no se enteró de mucho ya que, en el segundo encuentro, volvió a pedirle que le explicara las ideas de Huseerl. 

Estos espidosios siempre me llevan al debate de la dificultad del conocimiento; puede un científico crear una teoría que explique el funcionamiento de parte del mundo, incluso más allá; pero también puede demostrar que no aprehende las ideas cenitales que laten en su interior.

Más tarde, pasados los episodios de encuentros, charlas, influencias entre Huseerl, Heidegger y Shestov, nos relata Alejandro Roque el encuentro entre el autor y Victoria Ocampo y Ortega y Gasset. Parece que así comienza su introducción en Argetina y, por ende, en la lengua española. 

Pero de todo, leyendo las palabras preliminares, me encuentro con una sorpresa muy grata. Shestov publicó un volumen titulado Parménides encadenado. Siempre he tenido a Parménides como al autor que supo aglutinar la razón de la palabra ajustada a la realidad con la razón luminosa de la poesía.  

***

A vueltas con Shestov, el arranque de la obra es colosal; nos hallamos ante una síntesis sobresaliente sobre laa ideas de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Leibniz y Kant: opinión, conocimiento, verdades eternas, tercer género  de conocimiento, verdades de hecho, verdades de razón...hacía tiempo que no nos embelesa tanto un autor. 

sábado, 17 de abril de 2021

Lev Shestov, "Atenas y Jerusalén" (I)

 Leyendo a Lev Shestov, "Atenas y Jerusalén", se reconcilia uno con la luz en la mañana al recordar el "Filebo" de Platón: "Y los antiguos que eran mejores que nosotros y vivían más cerca de los dioses".

jueves, 15 de abril de 2021

Marco Aurelio y Avidio Casio

 "La vida es repetición y olvido", decía M.Aurelio. Rememorando el episodio de Avidio Casio con el emperador, reescribo en el cuaderno las palabras del filósofo moribundo Vindobona, a saber, "vivir conforme a naturaleza".

miércoles, 14 de abril de 2021

Con R. Walser

 Cada día vuelvo a acercarme más al anhelo de aquellos paseos de R. Walser en los que todo sucedía en el confín y el delirio de uno mismo.

lunes, 12 de abril de 2021

Memoria, futuro y conocimiento.

 El futuro de tu memoria y de tu conocimiento está en las lecturas del ahora. Leer y vivir, sístole y diástole de la vida.

domingo, 11 de abril de 2021

Gracián y la benevolencia.

 Con Gracián: "Discreto Proteo, con el docto, docto; con el santo, santo. Gran arte de ganar a todos, porque la semejanza concilia benevolencia. Observar los genios y templarse al de cada uno [...] haciendo política transformación".

jueves, 8 de abril de 2021

Leer caninamente

 Así es, "leer, leer caninamente", como decía James Boswell. Tengo para mí que leer es la verdadera revolución educativa, el ejercicio capital para la formación del individuo, la auténtica innovación social.

domingo, 4 de abril de 2021

Pasión y vida en la música.

LA música ha estado siempre en el comienzo de todo, puede que como entendimiento o acto de razón o como sostén a las pasiones propias o como erupción o afán de conocer el mundo. Pasan los años y sigue ofreciendo los mismos enigmas como individuo, calcadas sensaciones que fascinan y costringen por su envoltura. Leo en Coiran, El libro de las quimeras (Tusquets, 1996), un párrafo que condensa esas mismas inquietudes:    

"La pasión musical sustituye a todas las formas de vida que no se han vivido y compensa en el plano de la experiencia íntima las satisfaccioiones encerradas en el círculo de los cvalores vitales. Cuando se sufre viviendo, la necsidad de un munod nuevo, distinto del que vivimos habitualmente nade de forma imperiosa para no diluirnos en un vacío interior. Y ese mundo sólo la música puede traerlo. Todas las otras manifestaciones deñ arte descubren nuevas visiones, configuraciones o formas nuevas; solamente la música trae un nuevo mundo". 

Siento tan propias la música del mundo con la música como arte que las creo en una sola voz, en un solo origen. ¿Manifiesto de otra capacidad del individuo, conexión incognoscible de lo que somos?  

***

"En la música todo está tan lejos y tan cerca que la alternancia entre lo monumental y lo íntimo, entre lo inaccesible y lo lírico crea una entera gama de éxtasis interior", nos dice Cioran. En esa gama insondable reside lo ignominioso de la música.  

*** 

Con E. y con F. sucede cada día: el embeleso de estar siendo. 





sábado, 3 de abril de 2021

Cioran, la música y el encuentro.

COMO todas las mañanas comienza uno leyendo y, de un tiempo a esta parte, contemplando. Es la forma de entendimiento de la vida. A poco que declino mi mirada sobre el campo, camino del trabajo, comienzo a escribir. Mientras sucede todo, siempre una música envuelve el episodio como un trigal infinito movido por el viento. Y entonces, la mayor de las veces, silencio. Acontece la quietud exasperante. Agrafía total, Bartleby absoluto. 

Como leo en el libro de J.M. Esquirol, Humano, más humano (Acantilado, 2021):"Tanto la espera como la esperanza apuntan al reencuentro. El sentido de la herida infinita de la vida apunta a eso, y la del mundo, también, y la del tú, aún más". 

Cada día es una vuelta, un retorno que brota del deseo de un reencuentro: el inicio de cada día como el inicio de un absoluto. Así, el reencuentro es reconciliación.   

   ***

Pocos autores han tenido la pericia de llevar a la literatura el éxtasis musical, la delicia de escuchar música y de edificar un discurso literario con posteriores ideas, -acaso pensamientos, como decía Valèry-, en relación a esa experiencia. Uno de ellos, junto a Thomas Mann, Shopenhauer o Boecio, por ejemplo, es Cioran. En El libro de las quimeras (Tusquets, 1996) puede uno leer lo siguiente:

"Todo cuanto he creído tener en mí de singular, aislado en una soledad material, fijado en una consistencia física y determinado por una estructura rígida, parece haberse resuelto en un ritmo de seductora fascinación y de imperceptible fluidez. [...]En los momentos de musicalidad interior he perdido la atracción de mi pesada materialidad, he perdido la sustancia mineral, esa petrificación que me ata a una fatalidad cósmica, para arrojarme a un espacio de espejismos, sin tener conciencia de su ilusión, y de sueños, sin que me duela su irrealidad".

Como sucede en una danza, el ritmo, la construcción aritmética terminan por desdibujar el latido de tu cuerpo. Se confunden los límites de tu concordia con los del cosmos. Y desaparece tu consciencia limitada a tu cuerpo; y resurge en ti un proceso que aglutina la soledad de la nada y la soledad del ser. 

Nos dice Cioran en El libro de las quimeras lo siguiente: 

"Quien no haya tenido la sensación de la desaparición del mundo, como realidad limitativa, objetiva y separada, quien no haya tenido la sensación de absorber el mundo durante sus éxtasis musicales, sus trepidaciones y vibraciones, nunca entenderá el significado de esa vivencia en la que todo se reduce a una universalidad sonora, continua, ascensonal, que voluciona hacia lo alto en un placentero caos".  

***

A lo mejor, todo en la vida no es más que la búsqueda del instante absoluto de la existencia, del susurro de la soledad nutricia o de la espera de la confesión de la música secreta de las cosas. La tentación del abismo es cada vez más acuciante y el valor esencial de todo se recluye en la belleza y la verdad.   

viernes, 2 de abril de 2021

Esbozos e ideas



La combinación renacentista del "homo melancholicus" con el "ars geométrica" parece revivirse en la actualidad. "El detalle de La escuela de Atenas", de Rafael, o la pintura de Durero, "Melacolía I", son bien avenidas al momento, se compenetran para el hombre actual. (1/2

La geometría (tecnología) adquiere alma; la melancolía se hace intelectual, como afirma U. Eco. Todo ello sucumbiendo a una tensión hacia el absoluto, con un carácter de totalidad que ha sido anulado en estas fechas para el hombre. 

Solo cabe el salto, la dialéctica interior, encontrar las reglas del espíritu propio, las de la propia condición y provocar la concordia con el mundo, hallar la particularidad de cada uno y proyectarla al abismo y al confín en que nos diluimos como seres sucedáneos.