Nazarí el cielo de Granada, la templanza latina de Málaga; la luz atlántica y vetusta de Cádiz;de Huelva el verde sempiterno en la marisma; atardecer en Córdoba romana y morisca; cerros untuosos de Jaén aritmética; de Almería el suelo astral de su tierra; Sevilla, azahar y dios.
jueves, 25 de febrero de 2021
domingo, 21 de febrero de 2021
Virtualidades
Sucede una curiosidad que se hace peligrosa, por engañifa: docentes que en sus centros de trabajo pasan inadvertidos o que ellos mismos no se involucran en la vida propia de la institución pero en el ambiente virtual muestran la galería de actuaciones y vanidades a cada paso.
jueves, 18 de febrero de 2021
Cultura heredada
En una democracia, la justicia y la libertad se condenan y se defienden, se edifican y se confrontan con la palabra en el seno del diálogo. Todo lo demás, -incluidos los que jalean y asienten-, está fuera de la democracia y la palabra, de la cultura heredada de antiguo.
miércoles, 17 de febrero de 2021
Leer y el individuo
Leer no es un acto mecánico para el espíritu, para el individuo; es acaso el ejercicio mayor para su vida.
martes, 9 de febrero de 2021
lunes, 8 de febrero de 2021
Contiene la mañana
Contiene la mañana con la lluvia
un lento meditar hacia lo incierto
y en el alba una música secretadomingo, 7 de febrero de 2021
Schelling, palabras a la noche.
"Durante los instantes de la contemplación, el tiempo y el instante de duración desaparecenpara nosotros: no somos nosotros los que estamos sumergidos en el tiempo, sino que es el tiempo, más aún, la pura eternidad absoluta, la que está en nosotros. No somos nosotros los que estamos perdidos en la contemplación del mundo objetivo, sino que es él, el que está perdido en nuestra contemplación", afirma Schelling.
jueves, 4 de febrero de 2021
miércoles, 3 de febrero de 2021
Latir de agua
Te imagino hoy, mar, fábula mía, orillando Doñana, tan calmo y entregado a la espesura que deseo tus aguas en mansedumbre y tu discurso de cielos y corazones armoniosos, tu propio latir de agua en concordia con todo, tan en ti, en el ser de tu pasaje.
martes, 2 de febrero de 2021
Calmado en su humedad el campo
Hoy el campo, verde intrépido, calmado en su humedad-, refleja el gris del mar en sus raíces.
lunes, 1 de febrero de 2021
domingo, 31 de enero de 2021
Lumbre y armonía
Hay un lugar de encuentros y figuras que traza un tiempo de luz en la memoria: tú. Eres el lugar de apariciones del recuerdo que hace de ti una permanente duda. Tu palabra es la lumbre pero también la sombra;tu corazón el dictamen concorde de la armonía que puedes llegar a vivir.
Lumbre y sombra, dictamen y concordia.
Hay un lugar de encuentros y figuras que traza un tiempo de luz en la memoria: tú. Eres el lugar de apariciones del recuerdo que hace de ti una permanente duda. Tu palabra es la lumbre pero también la sombra;tu corazón el dictamen concorde de la armonía que puedes llegar a vivir.
sábado, 30 de enero de 2021
Inicio incandescente
En el inicio de todo está tu vida; cuando hallas su silbo te atreves a abandonar su sendero; y la propia vida te va devolviendo hacia el centro indudable de donde nunca debiste salir porque la música del hombre es vanidad, pura incandescencia lábil y efímeramente ridícula.
El porvenir sin huellas
Lenta y decididamente el porvenir asienta sus huellas en el tiempo.
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En el inicio de todo está tu vida; cuando hallas su silbo te atreves a abandonar su sendero; y la propia vida te va devolviendo hacia el centro indudable de donde nunca debiste salir porque la música del hombre es vanidad, pura incandescencia lábil y efímeramente ridícula.
viernes, 29 de enero de 2021
Templada luz y paulatino ser.
Sucede la mañana brumosa y templada como un haz de luz hacia lo incierto.
***
Haz de ti un todo paulatino.
jueves, 28 de enero de 2021
domingo, 24 de enero de 2021
Releyendo a Kertész, lector en las edades del hombre.
"AUNQUE los malos presagios se ciernen sobre el hecho de mi vida, he de saber que la cuestión no es el temor a la muerte, sino precisamente lo contrario: la distracción exietencial. He olvidado la muerte, y eso proyecta una sombra sobre la seriedad de mi existencia. Si mi vida ni fuera inaudita, no valdría la pena hablar de ella", leemos en una secuencia ponderadamenete hermosa de Kertész mientras comenzamos un día de grises oliváceos.
En la mañana, mientras la lluvia traza en el silencio un tintineo musical, casi rítmico, releo algunas páginas de Yo, otro, de Imre Kertész (Acantilado, 2002). Tomo de nuevo el lápiz entre las manos, repaso los subrayados de antaño y realizo, quizás con más delicadeza, algún subrayado más por añadidura; sumo alguna secuencia más que antes no había advertido o que la edad de entonces no me dejaba vislumbrar como ahora.
Este ejercicicio de enmiendas, cada vez más constante, cada vez más presente, me está conduciendo a una reflexión sobre la transformación de los lectores y la condición humana. Una suerte de "las edades del hombre" podría decirse del lector, "las edades del lector", un axioma de pensamiento sobre la evolución o transformación de los lectores como individuos pasajeros y lábiles que quizás solo existen en el momento justo de la lectura y en ese tiempo preciso. La vida de un lector, desgajado de quien es, es tan efímera como el tiempo de la lectura.
Quedan los ecos y la experiencia de la palabra, de la palabra verdadera de la literatura que siempre es, en efecto, luminosa, transformadora, radicalmente humana.
"Toda obra es única, su gran inspirador e inquisidor es el temor a la muerte", escribe I. Kestész.