lunes, 12 de abril de 2021

Memoria, futuro y conocimiento.

 El futuro de tu memoria y de tu conocimiento está en las lecturas del ahora. Leer y vivir, sístole y diástole de la vida.

domingo, 11 de abril de 2021

Gracián y la benevolencia.

 Con Gracián: "Discreto Proteo, con el docto, docto; con el santo, santo. Gran arte de ganar a todos, porque la semejanza concilia benevolencia. Observar los genios y templarse al de cada uno [...] haciendo política transformación".

jueves, 8 de abril de 2021

Leer caninamente

 Así es, "leer, leer caninamente", como decía James Boswell. Tengo para mí que leer es la verdadera revolución educativa, el ejercicio capital para la formación del individuo, la auténtica innovación social.

domingo, 4 de abril de 2021

Pasión y vida en la música.

LA música ha estado siempre en el comienzo de todo, puede que como entendimiento o acto de razón o como sostén a las pasiones propias o como erupción o afán de conocer el mundo. Pasan los años y sigue ofreciendo los mismos enigmas como individuo, calcadas sensaciones que fascinan y costringen por su envoltura. Leo en Coiran, El libro de las quimeras (Tusquets, 1996), un párrafo que condensa esas mismas inquietudes:    

"La pasión musical sustituye a todas las formas de vida que no se han vivido y compensa en el plano de la experiencia íntima las satisfaccioiones encerradas en el círculo de los cvalores vitales. Cuando se sufre viviendo, la necsidad de un munod nuevo, distinto del que vivimos habitualmente nade de forma imperiosa para no diluirnos en un vacío interior. Y ese mundo sólo la música puede traerlo. Todas las otras manifestaciones deñ arte descubren nuevas visiones, configuraciones o formas nuevas; solamente la música trae un nuevo mundo". 

Siento tan propias la música del mundo con la música como arte que las creo en una sola voz, en un solo origen. ¿Manifiesto de otra capacidad del individuo, conexión incognoscible de lo que somos?  

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"En la música todo está tan lejos y tan cerca que la alternancia entre lo monumental y lo íntimo, entre lo inaccesible y lo lírico crea una entera gama de éxtasis interior", nos dice Cioran. En esa gama insondable reside lo ignominioso de la música.  

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Con E. y con F. sucede cada día: el embeleso de estar siendo. 





sábado, 3 de abril de 2021

Cioran, la música y el encuentro.

COMO todas las mañanas comienza uno leyendo y, de un tiempo a esta parte, contemplando. Es la forma de entendimiento de la vida. A poco que declino mi mirada sobre el campo, camino del trabajo, comienzo a escribir. Mientras sucede todo, siempre una música envuelve el episodio como un trigal infinito movido por el viento. Y entonces, la mayor de las veces, silencio. Acontece la quietud exasperante. Agrafía total, Bartleby absoluto. 

Como leo en el libro de J.M. Esquirol, Humano, más humano (Acantilado, 2021):"Tanto la espera como la esperanza apuntan al reencuentro. El sentido de la herida infinita de la vida apunta a eso, y la del mundo, también, y la del tú, aún más". 

Cada día es una vuelta, un retorno que brota del deseo de un reencuentro: el inicio de cada día como el inicio de un absoluto. Así, el reencuentro es reconciliación.   

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Pocos autores han tenido la pericia de llevar a la literatura el éxtasis musical, la delicia de escuchar música y de edificar un discurso literario con posteriores ideas, -acaso pensamientos, como decía Valèry-, en relación a esa experiencia. Uno de ellos, junto a Thomas Mann, Shopenhauer o Boecio, por ejemplo, es Cioran. En El libro de las quimeras (Tusquets, 1996) puede uno leer lo siguiente:

"Todo cuanto he creído tener en mí de singular, aislado en una soledad material, fijado en una consistencia física y determinado por una estructura rígida, parece haberse resuelto en un ritmo de seductora fascinación y de imperceptible fluidez. [...]En los momentos de musicalidad interior he perdido la atracción de mi pesada materialidad, he perdido la sustancia mineral, esa petrificación que me ata a una fatalidad cósmica, para arrojarme a un espacio de espejismos, sin tener conciencia de su ilusión, y de sueños, sin que me duela su irrealidad".

Como sucede en una danza, el ritmo, la construcción aritmética terminan por desdibujar el latido de tu cuerpo. Se confunden los límites de tu concordia con los del cosmos. Y desaparece tu consciencia limitada a tu cuerpo; y resurge en ti un proceso que aglutina la soledad de la nada y la soledad del ser. 

Nos dice Cioran en El libro de las quimeras lo siguiente: 

"Quien no haya tenido la sensación de la desaparición del mundo, como realidad limitativa, objetiva y separada, quien no haya tenido la sensación de absorber el mundo durante sus éxtasis musicales, sus trepidaciones y vibraciones, nunca entenderá el significado de esa vivencia en la que todo se reduce a una universalidad sonora, continua, ascensonal, que voluciona hacia lo alto en un placentero caos".  

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A lo mejor, todo en la vida no es más que la búsqueda del instante absoluto de la existencia, del susurro de la soledad nutricia o de la espera de la confesión de la música secreta de las cosas. La tentación del abismo es cada vez más acuciante y el valor esencial de todo se recluye en la belleza y la verdad.   

viernes, 2 de abril de 2021

Esbozos e ideas



La combinación renacentista del "homo melancholicus" con el "ars geométrica" parece revivirse en la actualidad. "El detalle de La escuela de Atenas", de Rafael, o la pintura de Durero, "Melacolía I", son bien avenidas al momento, se compenetran para el hombre actual. (1/2

La geometría (tecnología) adquiere alma; la melancolía se hace intelectual, como afirma U. Eco. Todo ello sucumbiendo a una tensión hacia el absoluto, con un carácter de totalidad que ha sido anulado en estas fechas para el hombre. 

Solo cabe el salto, la dialéctica interior, encontrar las reglas del espíritu propio, las de la propia condición y provocar la concordia con el mundo, hallar la particularidad de cada uno y proyectarla al abismo y al confín en que nos diluimos como seres sucedáneos.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Esquirol, Humano, más humano (I)

"Según Isócrates, la dulzura sería nada menos que lo que el espíritu griego recibió como herencia de Teseo" [...]la dulzura se relaciona estrechamente con la idea de civilización, e decir, con la prioridad de la palabra y de las leyes por encima de la violencia y de la brutalidad "no solo distinguiría la vida propiamente humana de la bárbara, sino que sería la mejor expresión de la cultura griega". [...] En el ámbito educativo, y en el del ciudadano [..], la dulzura es el camino. La amabilidad, y en ningún caso la arrogancia, es señal de sabiduría".

lunes, 29 de marzo de 2021

Esquirol, Humano, más humano (II)

 Releo el capítulo VIII, "Humana dulzura, inhumana frialdad", de Humano, más humano, de Esquirol (Acantilado, 2021). Como una suerte de breviario de la propia condición humana lee uno con mansedumbre y concordia, con el leve sobresalto del canto textual y de las ideas bellas.

sábado, 27 de marzo de 2021

Esquirol, "Humanao, más humano".

 "En las antípodas del nombre no está el anonimato, sino la impersonalidad", afirma J.M. Esquirol en un libro lúcido y fenomenal, de lectura lenta y meditada. "Humano, más humano" (Acantilado, 2021). 

domingo, 21 de marzo de 2021

sábado, 20 de marzo de 2021

Efemérides vacuas

 Dejémonos ya de tantas efemérides y de tantos días celebrando ideas y vayamos al tapete de la lectura de una vez por todas: la ignorancia y la incultura nos está destruyendo. La lectura nutricia, de libros sin más miramientos ni filtros que los de la propia vida y la cultura.

jueves, 11 de marzo de 2021

Matinales

 Ante mis ojos el verdor del campo, la húmeda transparencia de la noche, la serena semblanza de la luz.

sábado, 6 de marzo de 2021

viernes, 5 de marzo de 2021

Kertész, seguimos de espectadores.

"Buscar las formulaciones grandiosas y generales. El gran estilo: aunque no sea grande, que sea una vida ofrecida a la contemplación y de algún modo justificada a pesar de todo; liberarse del secreto de las miserias personales" [...] 
o dicho de otro modo, utilizar las miserias como materia y espiritualizarlas en forma de estilo: no en forma de mentira, insisto, sino de estilo, mi admirado Kertész en El espectador (Apuntes 1991-2001) en traducción de Adan Kovacsics.

Kertész, El espectador.

 "El tiempo deviene en revelación. Es inconcebible que la muerte no enseñe nada a nadie. [...] La moralidad demuestra sólo una necesidad, es decir, sólo se demuestra a sí misma", Kertész, en El espectador  (Acantilado, 2021).

lunes, 1 de marzo de 2021

Kertész, espectador de la comedia humana.

 Kertész, en "El espectador": "No veo ningún nexo entre mi vida y mi llamada obra; tal vez ni siquiera la he escrito yo. [...] No creo lo suficiente en...¿En qué? En mi existencia. Los hechos [...] todos fantasmales; mi vida, fantasmal". [...].