viernes, 19 de marzo de 2010

Después de una semana ajetreada, pero repleta de tardes muy emotivas, me recojo a los sueños susurrando un verso del poeta José Moreno Villa:
“A veces oigo los pétalos
de la rosa dando en tierra […]”.

Con esa intuición auditiva del sonido de la naturaleza desembocando en el oído humano, enmudezco yo mismo hasta instalarme en el crujir de la noche.