martes, 21 de diciembre de 2010

Esta mañana, R. me decía que existen memos que se creen pintores y que se dedican a explicar sus obras sin haberlas creado o, lo que es más grave, habiéndolas creado sin valor en sí. A lo que le respondí que existen quienes se creen poetas que, sin ser conscientes de sus limitaciones, llegan a escribir que el pasado es un espejismo tan agridulce como la salsa de un chino.